Necesidad de consignar en la demanda ejecutiva los intereses ya devengados y vencidos

Necesidad de consignar en la demanda ejecutiva los intereses ya devengados y vencidos

En la práctica, nos encontramos en ocasiones con demandas ejecutivas en las que la parte ejecutante solicita el despacho de ejecución por el importe de principal de la cantidad dineraria cuya ejecución se pretende, “reservando” la liquidación de los intereses (todos, incluso los ya vencidos a fecha de presentación de la demanda ejecutiva) a un ulterior trámite a la finalización del proceso de ejecución, bajo formulismos del tipo “más otros “x.-€” provisionales para intereses y costas de la ejecución”.

Sin embargo, la Ley de Enjuiciamiento Civil (LECiv.) exige que en la demanda ejecutiva se plasme una liquidación de los intereses ordinarios y moratorios ya devengados y vencidos a fecha de presentación de la misma, con detalle justificativo de tal liquidación, sin que sea posible reservar la liquidación de los mismos para ulteriores trámites durante el curso de la ejecución.

En efecto:

i.- El artículo 549.1.2º LECiv. dispone que la demanda ejecutiva deberá expresar <<La tutela ejecutiva que se pretende, en relación con el título ejecutivo que se aduce, precisando, en su caso, la cantidad que se reclame conforme a lo dispuesto en el artículo 575 de esta Ley>>.

ii.- Y el artículo 575.1 LECiv. dispone que <<La ejecución se despachará por la cantidad que se reclame en la demanda ejecutiva en concepto de principal e intereses ordinarios y moratorios vencidos, incrementada por la que se prevea para hacer frente a los intereses que, en su caso, puedan devengarse durante la ejecución y a las costas de ésta. La cantidad prevista para estos dos conceptos, que se fijará provisionalmente, no podrá superar el 30 por 100 de la que se reclame en la demanda ejecutiva, sin perjuicio de la posterior liquidación>>.

Nótese que la LECiv. diferencia claramente entre (i.) los intereses ordinarios y moratorios ya vencidos a la presentación de la demanda ejecutiva de (ii.) los que, en su caso, puedan devengarse durante la ejecución. Y es únicamente respecto de estos últimos (los que puedan devengarse durante la tramitación de la ejecución) respecto de los que se admite la reserva para ulterior liquidación (con el referido límite del 30%).

Tan esencial es que en la demanda ejecutiva se detallen y reclamen los intereses ordinarios y moratorios ya vencidos que, de no hacerlo, la posibilidad de exigirlos habrá precluido (¡el ejecutante se quedará sin ellos!).

Así resulta de doctrina ya consolidada de la que son didáctica muestra el Auto de la AP de Madrid (Sección 8ª) núm. 7/2017 de 16 enero, que a su vez cita otras tantas resoluciones, o el más reciente Auto de la AP de Madrid (Sección 8ª), núm. 240/2018 de 29 junio.

Si bien habrá supuestos en los que esos intereses ordinarios y moratorios ya vencidos no sean de un importe elevado (porque el principal sea reducido y/o porque no haya transcurrido mucho tiempo desde su devengo hasta la interposición de la demanda de ejecución), habrá otros casos en los que, por ser la cantidad principal elevada y transcurrir mucho tiempo desde el devengo de los intereses ordinarios y moratorios hasta la interposición de la demanda ejecutiva, la liquidación de esos intereses arroje importes considerables.

Piénsese, por ejemplo, en una reclamación de 90.000.-€ respecto de la que haya mediado (i.) reclamación fehaciente extrajudicial el 1 de enero de 2020 e interposición de demanda el 1 de febrero de 2020, (ii.) dictado de Sentencia en primera instancia el 1 de enero de 2021 y, tras la tramitación de los correspondientes recursos y firmeza de la condena dineraria, (iii.) interposición de demanda ejecutiva el 1 de junio de 2024. Estaríamos ante 1 año de intereses ordinarios y tres años y medio de intereses moratorios sobre un principal de 70.000.-€, lo que no es desdeñable.

Cuidado pues con reservar -indebidamente- la liquidación de todos los intereses para los trámites finales del proceso de ejecución, pues el ejecutante se arriesga a una eventual impugnación ante una indebida liquidación y a la pérdida del derecho a reclamarlos.

Íñigo Azcona. Abogado.

El presente artículo informativo se publicita a efectos meramente orientativos, no constituyendo en ningún caso asesoramiento legal directamente aplicable y vinculante. Si desea asesoramiento sobre su caso concreto, no dude en contactar con nosotros: administracion@ramisabogados.com

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